· Ficha de especie
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· Algas
Fecha última actualización: 2015-01-04
Autoridad taxonómica: Trevisian de Saint-Léon, 1845
Orden: Bonnemaisoniales
Familia: Bonnemaisoniaceae
Castellano: Plumero común (en Canarias)
Català: -
Euskera: -
Galego: -
English: Iodine weed
Autor fotografía: Véronique Lamare
Autor de fotografía: Véronique Lamare
Descripción:

Alga de coloración rojiza (como todos los rodófitos) y con una estructura vertical plumosa, formada por un solo axis de hasta 3.5 o, incluso, 9 cm de altura, del que deriva, en su parte superior, una importante densidad de ramas dispuestas en todas direcciones, i que, a su vez, también se ramifican. Los individuos se encuentran fijados al substrato por medio de estolones cilíndricos con un diámetro de 1.5 o 2 mm, que se bifurcan de forma irregular. Todo ello provoca que el alga forme extensos mantos de tonalidades grises y rosadas en el fondo marino.


Dicha especie presenta un ciclo de vida trigenético; ello conllevando la existencia de distintas formas morfológicas. Así, cabe distinguir entre: 1) una fase de gametófito (individuo haploide), ya descrita, los individuos de la cual son de mayores dimensiones, y, por lo tanto, más visibles para el observador;  2) otra de carposporófito (individuo diploide), en que los individuos son de dimensiones microscópicas; y 3) otra de tetrasporófito (individuo diploide), conocida con el nombre de Falkenbergia hildebrandii. Durante la fase de tetrasporófito, el alga es epífita, con una estructura en forma de mechones rojos i rosados, de 3 a 4 cm de diámetro, y frecuentemente enredados entre otras algas. Estos mechones consisten en filamentos finos  de 35 a 40 µm de diámetro, que presentan importantes bifurcaciones, y un filamento central axial, rodeado de 3 células.


Finalmente, resulta importante no confundir dicha especie con Asparagopsis armata, otra alga del mismo género también introducida en las costas peninsulares, y de características morfológicas similares. Ahora bien, a diferencia de los gametófitos de la presente especie, Asparagopsis armata manifiesta estolones con ganchos en forma de arpón (Bonnin y Hawkes, 1987). Además también son constatadas diferencias morfológicas y genéticas a nivel del estadio Falkenbergia (Ní Chualáin, 2004); a la vez que Asparagopsis armata es afina a aguas más frías que Asparagopsis taxiformis.

Biología y hábitat:

Especie propia de las zonas intermareales poco profundas, donde se establece sobre sustratos rocosos y/o sobre otros organismos, como Posidonia oceanica o especies del género Corallina (De la Rosa, 2009; Altamirano, 2010; Otero, 2013). Su rango de distribución se encuentra mayormente entre la superficie y los 50 m de profundidad (Otero, 2013).


En términos de reproducción, cabe discernir entre: 1) reproducción sexual y 2) reproducción asexual por fragmentación y por esporas. En este sentido, se trata de una especie con una amplia capacidad de dispersión, mayor a la de la mayoría de algas; dada, en gran parte, por el hecho que los gametófitos pueden llegar a desarraigarse del substrato, manteniéndose vivos flotando en la superficie. De este modo, ya sea por la fragmentación del talo o por la dispersión de estructuras reproductoras, el alga puede llegar y establecerse en localidades muy alejadas en poco tiempo (Andreakis, 2009).


Dichos estadios del ciclo de vida también se caracterizan por presentar marcadas diferencias en el rango de temperatura tolerable para crecer, sobrevivir y reproducirse (Breeman, 1988); considerándose, como fase más resiliente, la de tetrasporófito (Breeman et al., 1988). En este sentido, los Falkenbergia disponen de un límite de temperatura mínima y máxima admisible para su supervivencia de 9 – 13ºC y de 29 – 31ºC, respectivamente; a pesar de variaciones geográficas importantes. Además, les resulta imposible crecer por debajo de los 11 – 17ºC; del mismo modo que su formación requiere de días cortos (8:16 h) y de temperaturas alrededor a los 18 – 26ºC de media (Ní Chualáin, 2004).


Por otro lado, también es de destacar la producción de una gran cantidad de compuestos halógenos volátiles, únicamente generados, no obstante, por los individuos de la fase sexual (Burresson, 1976). Algunos de dichos compuestos muestran niveles de toxicidad que sugieren una cierta actividad antifúngica / antimicrobiana por parte de la especie, lo que puede suponer una ventaja importante para ella (Greff, 2014).

Distribución geográfica nativa:

Se trata de un alga propia y muy extendida por las regiones tropicales y temperadas cálidas, presente tanto en el litoral Atlántico, como en el Pacífico, como en el Índico; de este modo, habiendo sido clasificada como una especie pantropical (Bonin y Hawkes, 1987; Huisman y Walker, 1990).


Cabe distinguir, sin embargo, entre 5 linajes morfológicos distintos dentro de la especie, con diferentes patrones de distribución geográfica, dentro de su rango general. Así, el linaje 1 presenta sus poblaciones nativas en las costas del Pacífico centroamericanas y hawaianas; el linaje 2, en la zona Indo-Pacífica; el linaje 3, en el Atlántico; el linaje 4, en todas las aguas tropicales y subtropicales; y el linaje 5, en el sud del Pacífico y en el oeste de Australia (Sherwood, 2008; Andreakis, 2009; Dijoux, 2014).

Distribución y establecimiento 
en la península Ibérica:

En la península Ibérica, sus poblaciones se encuentran básicamente delimitadas al litoral mediterráneo, comprendiendo las costas de Baleares (Rodríguez-Prieto y Ballesteros, 1996), la Comunidad Valenciana (Guillén, 2010), la Comunidad de Murcia (Ruíz Fernández, 2007), y Andalucía; habiendo de exceptuar, en este último caso, la provincia de Huelva (Altamirano, 2008; Weitzmann, 2009). La única constancia, hasta el momento, en el litoral atlántico peninsular se ha dado cerca de la ciudad de Faro, en Portugal, donde fue observada por primera vez en 2004 (Altamirano, 2008; De la Rosa, 2009). Todas estas poblaciones corresponden al linaje 2 del alga, el cual se ha extendido por toda la Mediterránea i el sur de Portugal; no coincidiendo, este último, sin embargo, con el de las primeras poblaciones detectadas en el Mediterráneo, en la zona de Alexandria (Egipto) el año 1813 (Delile, 1813). Entonces, estas primeras poblaciones pertenecen al linaje 3, el cual se cree que ha quedado confinado en la parte oriental de la cuenca Mediterránea (Andreakis, 2009).


Su distribución por la península y, en general, por el Mediterráneo occidental se remonta a finales del siglo XX - principios del siglo XXI, con las primeras poblaciones citadas en las Islas Chafarinas y las Islas Baleares (Rodríguez-Prieto y Ballesteros, 1996; Altamirano, 1999).


Por otro lado, se sugiere que la ausencia o baja presencia de la especie en zonas como el golfo de León viene dada por las bajas temperaturas que se alcanzan en invierno, letales para ella. No obstante, se constata la existencia, como excepción, de poblaciones en el mar de Liguria y en Marsella, donde se dan estas condiciones desfavorables, y donde, seguramente, la especie se encuentra en el límite de su distribución (Andreakis, 2004; Andreakis, 2009).  

Mecanismo de introducción:

Debido a la rapidez de naturalización y extensión en el medio marino, dicha alga representa una amenaza a la diversidad biológica, alterando la estructura y función de los ecosistemas marinos y provocando homogeneización del paisaje submarino (De la Rosa, 2009).  Su fijación en praderas de posidonia comporta una disminución de las mismas entorno al 1% anual; tal como también se han constatado importantes reducciones en la diversidad fúngica en entornos en que dicha alga se encuentra presente, seguramente relacionadas con su composición química (Garzoli, 2014). No se han descrito efectos sobre los peces, porqué todavía tienen suficiente espacio para escoger, aunque sí que algunos gusanos y pequeños crustáceos empiezan a verse afectados.

Impacto ecológico:

Los primeras citas de esta especie, en el Mediterráneo occidental, se encuentran en el Mar de Alborán, concretamente en las islas Chafarinas (Altamirano, 1999), tal como en Menorca (Rodríguez-Prieto y Ballesteros, 1996), y en Andalucía en 2001 (Baez et al., 2001). Durante la última década se ha observado una expansión de la especie  por la cuenca Mediterránea, correspondiente al  denominado “linaje 2.” En el caso del Mediterráneo, dicho linaje se caracteriza por una diversidad genética importante, sugiriendo: o bien múltiples introducciones, o bien una única llegada de individuos genéticamente diferentes  (Andreakis, 2009). El tráfico marítimo entre el Atlántico a través del estrecho de Gibraltar y desde el Canal de Suez ha sido el principal mecanismo de introducción de la especie en el Mediterráneo occidental (Ribera, 2003), gracias a la adherencia del alga en el casco  o al transporte en los tanques de lastre.

Impacto socioeconómico: La formación de auténticas alfombras densas constituidas por  poblaciones compactas, modifica el hábitat y uniformiza el paisaje submarino. Este hecho conlleva la disminución del atractivo por parte de los practicantes de buceo recreativo. No está demostrado todavía, pero se cree que podría influir negativamente sobre las actividades de pesca. En lo que se refiere a la explotación económica del alga, su  contenido en compuestos orgánicos volátiles halogenados (C1 a C4)   y otros, como metano, etano, acético, etc., podría constituir una fuente de recursos bactericidas y fungicidas (Genovese, 2013; Greff et al., 2014).
Gestión:

Su gestión  solo es factible en el caso de pequeños rodales en aquellas zonas donde su distribución es muy puntual. Esta circunstancia se da solamente en emplazamientos donde se controla la distribución florística y zoológica (por ejemplo parques naturales), y espacios marinos donde haya implementado un muestreo sistemático. Esta situación generalmente no se cumple en el caso del litoral mediterráneo  y, con ello, la detección y erradicación precoz  resulta, en la práctica, casi inviable (De la Rosa, 2009). Se proponen varias actuaciones de gestión:


1.       Desarrollo de  acciones que tengan por objetivo contener, ralentizar su avance y evitar nuevas introducciones, tales como: a)  restricción provisional del anclaje  sobre la zona; y b) campañas de información y divulgación dirigidas a  sectores relacionados con la entrada y/o expansión de la especie: clubes de buceo, puertos deportivos, pescadores, población local y turística, etc.


2.       Detección prematura de nuevos focos, mediante una red de colaboración con centros de buceo, que permita detectar la formación de nuevos rodales. Se incluiría la formación específica en centros de buceo y posterior trámite de información recopilada a la Administración competente.


3.       Elaboración de mapas de riesgo de invasión, con el objetivo de establecer áreas prioritarias, para posteriormente concentrar un mayor esfuerzo  de muestreo y control en ellas.

Autores ficha: Martí Comamala Laguna y Marc Giménez Maranges
Observaciones:

Agradecimientos


No podríamos concluir sin antes agradecer a la Dra. Emma Cebrián, de la Universidad de Girona, todas sus recomendaciones y la revisión realizada de la ficha. A la vez, querríamos enviar nuestros mayores agradecimientos a los integrantes del proyecto DORIS, y muy especialmente a  Véronique Lamare, por la autorización de uso de la imagen en que aparece Asparagopsis taxiformis en fase de gametófito, presente en dicha ficha.

Bibliografía:

Libros


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Páginas web


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http://doris.ffessm.fr/fiche2.asp?fiche_numero=2074  

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