· Ficha de especie
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· Peces
Fecha última actualización: 2008-07-03
Autoridad taxonómica: Linnaeus, 1758
Orden: Cypriniformes
Familia: Cyprinidae
Castellano: Pez rojo, carpa dorada o carpín dorado
Català: Peix vemell o peix roig
Euskera: Urre-arraina
Galego: Pachorro, peixe roxo, serrán o pimpao
English: Goldfish
Autor fotografía: Aida M. Cuni
Autor de fotografía: Aida M. Cuni
Descripción:

Es un ciprínido que crece normalmente unos 120-220 mm de longitud, con un máximo de 410 mm (Lee et al., 1980, Page y Burr, 1991). El tamaño de la cabeza es relativamente grande comparado con el tamaño del cuerpo. Su boca es pequeña y terminal, de tipo protráctil y no presenta barbillas sensoriales. Su aleta dorsal es alargada y suavemente cóncava o recta, provista de tres radios espinosos, el tercero ligeramente dentado. Presenta entre 26 y 33 escamas en la línea lateral, entre 38-52 branquispinas y usualmente la aleta anal presenta entre 5-6 radios ramificados (Kottelat y Freyhof, 2007). Presenta 4 dientes faríngeos en cada arco faríngeo: 0,4-4,0 (Robison y Buchanan, 1988; Page y Burr, 1991).


El color varía en las formas salvajes entre un tono castaño-verdoso y dorado, existiendo formas de colores y aspectos llamativos empleadas como ornamentales. Las características externas son muy similares a las de Carassius carassius, especie que no está presente en nuestras aguas (Doadrio y Elvira, 1986) y de la que se diferencia por el número de branquispinas: 38-52 en C. auratus y 22-33 en C. carassius.


De vida media de 6-7 años, con un máximo registrado de 30 años (Robison y Buchanan, 1988).


Se han producido muchísimas variedades de peces dorados, a través de la pesca selectiva, para ampliar su variedad de colores y formas. Estos peces suelen volver a la coloración silvestre normal en formas libres (McDowall, 2000).

Biología y hábitat:

Prefiere aguas poco profundas de lagunas y ríos de corriente lenta, con abundante vegetación y fondos blandos, encontrándose generalmente en las orillas (FishBase, 2004).  Es capaz de resistir una exposición prolongada a salinidades por encima de 15 ppm (FishBase, 2004) y puede tolerar bajos niveles de oxígeno disuelto (McDowall, 2000). Es un pez resistente que puede subsistir en condiciones muy desfavorables como contaminación de aguas, falta de oxígeno y fríos invernales, que no pueden soportar otras especies (Lachner et al., 1970; Lee et al., 1980; Page y Burr, 1991). Durante el invierno, al igual que las carpas, permanecen casi completamente enterrados en el barro, limitando mucho su actividad hasta que llega la primavera. La freza se produce en aguas con densa vegetación sumergida en mayo-junio (Lozano-Rey, 1935). Su alimentación es diversa, incluyendo desde algas a invertebrados bentónicos.


La estructura de su población varía según la presencia o ausencia de depredadores (Richardson y Whoriskey, 1992). En presencia de más especies, las densidades de peces dorados son generalmente bajas, con individuos de tamaño mayor. Sin embargo, en ausencia de otras especies, forman grandes grupos compuestos de individuos pequeños. 


Esta especie es muy tolerante a la contaminación, más que la mayoría de peces nativos y puede hibridar con la carpa común, siendo algunos de sus híbridos fértiles (Page y Burr, 1991).


En cuanto a su fecundidad y reproducción se conoce que los machos son más finos y las hembras  pueden presentar manchas en la cabeza y los flancos durante el período de freza (Baensch y Riehl, 1991). El pez rojo presenta puesta múltiple, ya que puede desovar entre 191.000 y 403.000 huevos por hembra, dependiendo del tamaño de ésta; con una media de 268.000 huevos. Estos presentan un diámetro aproximado de 1 mm, aunque el tamaño puede ser bastante variable (Astanin y Podgornyy, 1968).


La freza se produce en aguas con densa vegetación sumergida entre los meses de mayo y junio, dependiendo de las condiciones de temperatura del agua, que debe estar por encima de aproximadamente 15,5 ° C (Robison y Buchanan, 1988). Varios miles de huevos que se adhieren a la vegetación sumergida, raíces, u otros objetos fijos (Lee et al., 1980; Robison y Buchanan, 1988). 



A veces se reproduce por gimnogénesis, en la que se puede dar la división del óvulo sin fecundar al entrar en contacto con espermatozoides de otra especie de ciprínido. Los individuos que nacen son clones de la madre (Doadrio, 2001).


El pez rojo dorado hibrida naturalmente con la Carpa común (Cyprinus carpio) y con Carassius carassius, dando lugar a individuos que están en la morfología intermedia entre las dos especies (Smith, 1979; Szczerbowski, 2001).


El desove se da en cinco o seis días (Baensch y Riehl, 1991). Su crecimiento por lo general es rápido, aunque viene determinado por la cantidad de alimento que pueda extraer de su hábitat. En condiciones normales en donde su alimento sea abundante, puede desarrollarse completamente en tres años (Robison y Buchanan, 1988).


El pez rojo es omnívoro y bentónico (Richardson et al., 1995). Se alimenta de organismos planctónicos (pequeños crustáceos y moluscos), gusanos, larvas de insectos, así como de plantas acuáticas (algas principalmente) que se encuentran en el  fondo. Los jóvenes principalmente se alimentan de zooplancton y larvas de insectos (Lee et al., 1980). Los adultos se nutren de algunos macrófitos como Potamogeton foliosus y Polygonum sp., sobre todo en estanques aislados (Seaman, 1979).


Son comúnmente utilizados para controlar algas en pequeñas charcas (Whorsley y Richardson, 1992).

Distribución geográfica nativa:

Originario del este de Asia, de Amur a Xi Jiang, cuencas que drenan Rusia, China, Corea y Japón. Fue domesticada en China e introducida en Japón en el siglo 16 desde donde fue importada a Europa en el 1611 (Portugal), 1691 (Inglaterra) y 1975 (Francia) (Kottelat y Freyhof, 2007). Esta presente actualmente en unos treinta países de todos los continentes.


En Europa parece estar en expansión, pero conocer su distribución en Europa esta dificultado por el hecho de que es fácilmente confundible con C. gibelio (Kottelat y Freyhof, 2007).

Distribución y establecimiento 
en la península Ibérica:

Su introducción en aguas españolas debió coincidir con la de la carpa, hacia el siglo XVII (Lobon-Cervia et al., 1989). En España se distribuye por las cuencas de los ríos Besaya, Ebro, Duero, Tajo, Júcar, Segura y Guadalquivir, además de la Albufera de Valencia y el lago de Bañolas (Doadrio y Elvira, 1986).

Mecanismo de introducción:

A menudo son introducidos en estanques al aire libre como peces ornamentales. Las poblaciones silvestres se han establecido a partir de animales domésticos que son puestos en libertad. Además, su expansión es favorecida por el uso que se hace de ese pez como cebo vivo.

Impacto ecológico:

Se han detectado varios impactos ecológicos debidos a estos peces, como la regresión de peces nativos, invertebrados y las poblaciones de plantas relacionadas con el establecimiento de esta especie. Por ejemplo, se cree que el pez rojo es responsable de la disminución del número del pez ciprinodontiforme Empetrichthys latos latos en Nevada (Lee et al., 1980).


No sólo es importante la amenaza ecológica que puede ocasionar por competencia directa, sino que hay que tener en cuenta su capacidad para hibridar con otras especies nativas que pueden desencadenar en híbridos más vigorosos que las especies nativas o que se de lugar a una introgresión de genes (Anrnoldd y Hodges, 1995; Rhymer y Simberloff, 1996). Este hecho se ha demostrado en el caso de la hibridación de C. auratus con C. carassius, donde estos últimos se ha visto que estaban en declive (Hänfling et al, 2005).   


También se les han atribuido la disminución en el número de invertebrados cerca de Montreal, Canadá (Richardson y Whoriskey, 1992). La eliminación local de macrófitas acuáticas a través del consumo directo esta especie también se ha documentado (Seaman, 1979; Richardson et al., 1995).


Por otra parte, estos peces son conocidos por el aumento de la turbidez del agua debido a su hábito de revolver los sedimentos del fondo durante la alimentación (Lee et al., 1980; Richardson y Whoriskey, 1992; Richardson et al., 1995), lo cual puede afectar a otras poblaciones de organismos acuáticos como macroinvertebrados o anfibios. La alta turbidez puede dañar las membranas branquiales, reducir la eficiencia de alimentación, alterar el comportamiento y las pautas de migración, y causa la muerte de huevos y larvas de los organismos acuáticos (Richardson et al., 1995).


Debido también al tipo de alimentación de C. auratus, se puede dar el desarraigo de las plantas presentes causando la muerte de éstas (Richardson et al., 1995).


Otro impacto viene ocasionado por el paso de las cianobacterias a través del intestino del pez rojo, ya que se estimula el crecimiento de estas cianobacterias,  lo que puede dar lugar a la proliferación de estas algas. Este hecho pude ser reforzado por la resuspensión de los nutrientes debido al tipo de alimentación del pez rojo (Morgan y Beatty, 2004).


Se conoce que esta especie también se pueden alimentar de los huevos, larvas y adultos de otros peces nativos (Morgan y Beatty, 2004).

Impacto socioeconómico:

El pez rojo es uno de los peces más populares de los acuarios, por lo que es un pez  comercialmente valioso.


Además, es comúnmente utilizado como cebo de peces, como pienso para las instalaciones de producción de peces, algas y de plantas; y de control de los pequeños estanques (Robison y Buchanan, 1988; Matlock, 1990).

También  son usadas en experimentos científicos (FishBase, 2004).
Gestión:

Para controlar las poblaciones de peces rojos se pueden  utilizar las redes de enmalle, redes  de cerco y la pesca eléctrica (Morgan y Beatty, 2004).

Autores ficha: Aida M. Cuni
Observaciones:
Bibliografía:

Libros y artículos


Arnold M.L. & Hodges S.A. (1995) Are natural hybrids fit or unfit relative to their parents. Trends in Ecology and Evolution, 10, 68–71.


Astanin, L.P., M.I. Podgornyy. 1968. Features of the fertility of (Carassius carassius (L.)) and (Carassius auratus gibelio (Bloch)). Journal of Ichthyology 8(2):209-214.


Baensch H.A. and Riehl, R. 1991. Aquarium Atlas. Mergus. Melle, Germany. 992 pp.


Doadrio, I. & B. Elvira 1986. Distribución geográfica actual del género Carassius Jarocki, 1822 (Ostariophysi, Cyprinidae) en España. Miscellanea Zoologica 10: 385-387.


Doadrio, I. 2001. Atlas y libro rojo de los peces continentales de España. Madrid MMA, CSIC.


Hänfling B., Kollmann J., Harley M. and Carvalho G. R. 2005. A molecular approach to detect hybridisation between crucian carp (Carassius carassius) and non-indigenous carp species (Carassius spp. and Cyprinus carpio). Freshwater Biology  50: 403–417


Kottelat, M. and J. Freyhof. 2007. Handbook of European freshwater fishes. Kottelat, Cornol, Switzerland and Freyhof, Berlin, Germany.


Lachner, E. A., C. R. Robins, and W. R. Courtenay, Jr. 1970. Exotic fishes and other aquatic organisms introduced into North America. Smithsonian Contributions to Zoology 59:1-29.


Lee, D.S., Gilbert, C.R. Hocutt, C.H., Jenkins, R.E., McAllister, D.E., Stauffer Jr., J.R., 1980. Atlas of North American Fresh Water Fishes. Publication #1980-12 of the North Carolina Biological Survey. North Carolina State Museum of Natural History.


Lobon- Cervia, J., B. Elvira & P. Rincon, 1989. Historical changes in the fish fauna of the river Duero basin. In Historicul change of la,-ge alluvial rivers: Western Europe. (G.E. Pett, H. Moller & A. L. Roux, eds.): 221 - 232. John Wiley & Sons. Chichester. 355 pp.


Lozano Rey, L. (1935). Los peces fluviales de España. Mem. Real Acad. Ciencias Exactas Fisicas y Naturales de Madrid, Serie Ciencias Naturales. Tomo V.


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Morgan, D, Beatty, S. 2004. Fish fauna of the Vasse River and the colonisation by feral goldfish (Carassius auratus). Centre for Fish & Fisheries Research, Murdoch University.


Page, L. M., and B. M. Burr. 1991. A field guide to freshwater fishes of North America north of Mexico. The Peterson Field Guide Series, volume 42. Houghton Mifflin Company, Boston, MA.


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Szczerbowski, J. A. & A. J. Szczerbowski.  2001.  Carassius carassius (Linneaus, 1758).  Pages 43-78 In: P. M. Bãnãrescu & H.-J. Paepke (Eds.) The Freshwater Fishes of Europe, Vol. 5/III; Cyprinidae 2/III and Gasterosteidae.  AULA-Verlag GmbH Wiebelsheim.  305 pp.


Páginas web


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Invasive Species Specialist Group


http://www.issg.org/database/species/ecology.asp?si=368&fr=1&sts=sss


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FishBase, 2004. Species profile Carassius auratus Goldfish


http://www.fishbase.org/summary/speciessummary.cfm?id=271


[24/06/2008]


 


Non-Native Aquatic Species in the Gulf of Mexico and South Atlantic Regions


http://nis.gsmfc.org/nis_factsheet2.php?toc_id=170


[24/06/2008]


 

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